Aprendiendo Farmacopea China en Chengdu: De la tradición a mi consulta en Barcelona

Como algunos de vosotros ya sabéis, este diciembre he viajado a China para profundizar en mis estudios de farmacopea china. En concreto he estado en Chengdu durante dos semanas y la experiencia ha sido, a falta de otra palabra, increíble.

La verdad es que esperaba un viaje equilibrado entre estudios y turismo, pero ha sido mucho más intenso. Mi Lao Shi (maestro) trabaja en clínica cuatro días a la semana y da clases en la universidad de Chengdu otros dos. Él es especialista exclusivo en farmacopea, por lo que este viaje se ha centrado 100% en las hierbas y no en la acupuntura.

Diferencias entre una clínica en China y en Occidente

Lo primero que hay que destacar es que mi maestro no trabaja en «su» clínica privada, sino que pasa consulta en 5 centros diferentes. En cada uno tiene un despacho junto a una inmensa zona de hierbas. Allí, los pacientes entregan su receta y los empleados preparan la fórmula magistral al momento: ya sea en planta seca o en decocción lista para tomar.

El choque cultural fue inmediato. Al entrar al despacho, me costó encontrar sitio: al ser profesor universitario, estábamos rodeados de alumnos y doctores aprendiendo. Además, la privacidad es distinta: los pacientes entran de cinco en cinco. Tiene lógica, ya que el médico ve a cada paciente en apenas 4 o 5 minutos.

El proceso de diagnóstico: Lengua y Pulso

¿Cómo es la experiencia real de un paciente en China?

1. Recepción: Te reciben dos asistentes que anotan el motivo de consulta y hacen una foto a tu lengua. Todo va a un software de gestión.

2. Consulta: El médico te toma el pulso, revisa la lengua y hace un par de preguntas clave para ajustar la fórmula.

3. Tratamiento: En 3 o 4 minutos sales con tu receta hacia la farmacia de la misma clínica.

Un buen diagnóstico de medicina china allí es básico, centrado totalmente en la información que nos dan el pulso y la lengua.

La exigencia de ver 150 pacientes al día

Desde el punto de vista del doctor, el ritmo es vertiginoso. De 08:00 a 13:00 ven un paciente tras otro sin descanso. Eso da una media de 150 pacientes al día.

Me ha maravillado su capacidad de concentración y energía. Sin duda, la alimentación allí ayuda: baja en procesados, grasas y azúcares. Tras una semana, yo tenía en mi cabeza más de 1.000 casos, 1.000 lenguas y 1.000 prescripciones distintas.

Aplicando el conocimiento en Barcelona

Ahora vienen meses de arduo estudio para integrar todo lo aprendido sobre el Shang Han Lun, el Pi Wei Lun y el Weng Bin Xue.

Mi objetivo es traer esa precisión en el diagnóstico y la potencia de la farmacopea a mi consulta de acupuntura en Barcelona, para ofrecer a mis pacientes tratamientos más efectivos y fieles a la tradición original.


¿Quieres saber cómo la farmacopea y la medicina tradicional china pueden ayudarte? Pide tu cita ahora en mi consulta de Barcelona y evaluaremos tu caso a través del diagnóstico de lengua y pulso.